Nuestra Librería


8 de marzo #NosotrasParamos

Yo ya lo presentía. Que Jarcha no era sólo una librería. Que ya es bastante. Ahora lo sé. La librería cerró (paró) el 8 de marzo. Un día en el que algo se desanudó para siempre. 

Jarcha es el puerto del que salen todos los barcos, ya lo dije en una ocasión. Jarcha es la hora de acostarse para que me lean un cuento y la hora de levantarse para retomar el libro de la mesilla. Jarcha es mi barrio y el universo entero. Hay librerías de varias plantas que abrieron el 8 de marzo cuyos ideales no sobrepasan el ancho del lomo de ese libro tan vendido. Jarcha de una sola planta, en cambio, es la entrada a una madriguera en la que no sabes que te vas a encontrar. Jarcha es un palacio subterráneo. De Jarcha siempre se sale mejor. En Jarcha la venta es la excusa para leer, en otras los libros son la excusa para vender. 

Jarcha es el fuego en el hogar y el frío en la aventura. En Jarcha aprendí a leer y me entraron ganas de escribir. Jarcha es el lugar en el que os conocí. Y todo esto lo supe el día que cerró. Como quien cierra los ojos con la esperanza de soñar y va y sucede.  No os preocupéis, que al día siguiente abrió y eso sí que fue amanecer. 

Y lo llevan haciendo desde 1974, cuando una pareja de libreros elevaron el cierre por primera vez. Y desde entonces cada día los mismos (porque creen en lo mismo) y sus hijas y otros que se les han sumado dejan caer el puente levadizo. Y no se sabe cada día cuándo anochecerá en Jarcha. Dicen las malas lenguas que allí han visto leer, hablar y beber hasta muy tarde. Que sabios han recogido premios, que escritores han dado lecciones de literatura entre sorbo y sorbo de no sé que bebida, que un libertario cantautor ofreció un concierto en su mostrador. 

Jarcha es la empalizada hecha de libros en la que Jim y sus camaradas resisten, Jarcha es el andén 9 y 3/4 que sale de Vicálvaro hacia Hogwarts. Jarcha es donde en una "noche de tormenta" conversan el ciego Borges y Montaigne el filósofo. En Jarcha comparten un cigarillo y sin hablar se entienden Philip Marlowe y Corto Maltés. Un sitio así merece existir y de hecho existe en nuestro barrio. 

Jarcha es la librería del resto de mi vida y de las vidas que viviré gracias a ella. Y esto sólo es lo que representa para mí,  todavía falta todo lo que representa para vosotros.

 

Un abrazo.

 

Guillermo.

8 de marzo de 2018.

 

 

El oasis literario de Vicálvaro

El documental sobre el cine de bajo presupuesto en España Baratometrajes 2.0 se va convirtiendo día a día en un proyecto cada vez más apoyado y ya cuenta con un nuevo patrocinador, la librería Jarcha.

La palabra patrocinador se suele asociar a algo frío y ajeno, alguien que pone dinero por ambiguos motivos y al que sólo le interesa salir en la foto final. En este caso concreto, nada más lejos de la realidad. Nuestro quinto patrocinador es una librería que cuenta, naturalmente, con libros, pero también con un espacio abierto para diversas iniciativas que contribuyen a la formación, educación e imaginación de niños, jóvenes y adultos desde hace ya muchos años y que fomenta eso tan abstracto y trillado llamado cultura.

Ubicada en el corazón del madrileño barrio de Vicálvaro, Jarcha es una librería- papelería especializada en infantil pero con literatura disponible para todas las edades. Los Valverde Periñán comenzaron la aventura en 1975 junto a 11 socios más en una zona deprimida y culturalmente bastante atrasada en donde montar una librería era más un ejercicio de responsabilidad ciudadana que una visión de negocio. 37 años después y tras haber alimentado las lecturas de miles de vicalvareños, esta librería familiar continúa resistiendo el envite de las grandes y es ya por derecho propio uno de los centros culturales más importantes de todo el distrito.

Jarcha es un comercio de barrio, de los de toda la vida, que huele a lo que debe oler una librería, a libros, historias y palabras y no a ambientador y desinfectante de gran superficie. Y sin embargo, es mucho más. Celebraciones del día del Libro, del día de la Mujer, la noche de las librerías, cuentacuentos para los niños del barrio, tertulias literarias mensuales, presentaciones de libros, conciertos, y, últimamente, también proyección de cortometrajes. Son los “jarcha-saraos”, actividades culturales para un grupo de fieles incondicionales de todas las edades que acuden puntualmente a la librería para salir por un momento de su rutina diaria y ver, leer y escuchar lo nuevo que el mundo tiene reservado para ellos. Siempre en buena compañía, las veladas suelen acabar con risas, vino y canapés.

Estas reuniones acogen a importantes autores ya consagrados pero sirven también de plataforma para escritores y cineastas noveles a los que se les da la oportunidad de dar a conocer su obra y acercarla a la gente, comprobando de primera mano sus reacciones. Para nosotros, es importante y significativo que nuestro proyecto de documental sea apoyado por patrocinadores de tan diferentes sectores, empresas que, sin dedicarse específicamente al audiovisual, comparten nuestra manera de ver las cosas y fomentan la solidaridad y la participación ciudadana.

Desde aquí, os animamos a visitar Jarcha y perderos entre las páginas de los libros que pueblan sus estantes, literatura clásica, contemporánea, juvenil o la joya de su corona, la sección infantil, con una variadísima colección de cuentos maravillosamente ilustrados y que únicamente aquellos que no quieran prestar un poco de atención e ir más allá considerarán “sólo para niños”.

 

Escrito por Rosa Cabrera para Baratometrajes 2.0

Primavera 2012