OSHO
Subhuti era uno de los discípulos de Buda. Él llegó a comprender la potencia del vacío, la realidad de que nada existe sino en una relación de subjetividad y objetividad.
Un día, cuando Subhuti estaba sentado bajo un árbol en un estado de sublime vacío, empezaron a llover flores a su alrededor.
"Te alabamos por tu discurso sobre el vacío", le susurraron los dioses.
"Pero yo no he hablado del vacío", dijo Subhuti.
"No has hablado del vacío, no hemos oído el vacío", respondieron los dioses. "Esto es verdadero vacío".
Y llovieron flores sobre Subhuti.
Osho comenta algunas de estas historias zen desvelando su significado más profundo. En sus comentarios, Osho no sólo explica el pensamiento zen, sino que, además, lo integra con diversas vertientes del pensamiento oriental y occidental en una extraordinaria síntesis que tanto le caracteriza y que constituye su peculiar visión: global, atemporal y pícaramente iconoclasta.
Osho es un místico contemporáneo cuya vida y enseñanzas han influido a
millones de personas de todas las edades y condiciones. Ha sido descrito por
el Sunday Times, de Londres, como uno de los «mil artífices del siglo XX», y
por el Sunday Mid-Day (India), como una de las diez personas
Gandhi, Nehru y Buda que han cambiado el destino de la India. Acerca de su
propio trabajo, Osho ha dicho que está ayudando a crear las condiciones para
el nacimiento de un nuevo tipo de ser humano. Él ha caracterizado a menudo a
este ser humano como «Zorba, el Buda», capaz de disfrutar de los placeres de
Zorba, el Griego y de la silenciosa serenidad de Gautama, el Buda. Su visión
conjuga la sabiduría intemporal de Oriente y el potencial más elevado de la
ciencia y la tecnología occidentales. Sus «meditaciones activas» están
diseñadas para liberar el estrés acumulado del cuerpo y la mente, y así
facilitar la posibilidad de experimentar un estado relajado y libre de
pensamientos. El Resort de Meditación de Osho Internacional, que Osho
estableció en Puna, es un oasis donde sus enseñanzas
pueden ser puestas en práctica y que cada año continúa atrayendo más de
15.000 visitantes de todas partes del mundo.
Para más información: www.osho.com
Subhuti era uno de los discípulos de Buda. Él llegó a comprender la potencia del vacío, la realidad de que nada existe sino en una relación de subjetividad y objetividad.
Un día, cuando Subhuti estaba sentado bajo un árbol en un estado de sublime vacío, empezaron a llover flores a su alrededor.
"Te alabamos por tu discurso sobre el vacío", le susurraron los dioses.
"Pero yo no he hablado del vacío", dijo Subhuti.
"No has hablado del vacío, no hemos oído el vacío", respondieron los dioses. "Esto es verdadero vacío".
Y llovieron flores sobre Subhuti.
Osho comenta algunas de estas historias zen desvelando su significado más profundo. En sus comentarios, Osho no sólo explica el pensamiento zen, sino que, además, lo integra con diversas vertientes del pensamiento oriental y occidental en una extraordinaria síntesis que tanto le caracteriza y que constituye su peculiar visión: global, atemporal y pícaramente iconoclasta.