Dicen que Rockefeller les dio tres jarras a cada uno de sus hijos. Y cuando recibían alguna paga o algún regalo en dinero, debían dividirlo en tres: un tercio para gastar, un tercio para ahorrar y un tercio para dar a los demás.
Artículos relacionados
Otros libros del autor
Vista previa: MEJOR HUCHA DEL MUNDO, LA
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Puede obtener más información aquí o cambiar la configuración.